El mundial de fútbol como oportunidad

A poco de jugarse la final de 2014 el South China Morning Post de Hong Kong publicaba una impactante infografía titulada We are the Champions (Somos los campeones), afirmando que en realidad China era el verdadero campeón de Brasil 2014, por su papel protagónico en la provisión de infraestructura y mercadería de todo tipo para aquél mundial. El recordado y querido Marcelo Zlotogwiazda lo plasmaba en su columna de El Cronista.

Por Diego Dumont

A casi ocho años, deportivamente hablando China quedó nuevamente afuera de un mundial (compartía grupo con Arabia Saudita, Japón, Australia, Omán y Vietnam), a pesar de iniciar en la década pasada una inversión multimillonaria para elevar el nivel de su Superliga atrayendo a jugadores de prestigio como Drogbá, Paulinho, Hulk, Tevez, Oscar, etc.
La única vez que China jugó un mundial de fútbol fue en Corea-Japón 2022, y se retiró sin pena ni gloria, perdiendo todos los partidos, y sin marcar ni un solo gol, del grupo que compartía con Brasil, Costa Rica y Turquía. Sin embargo, la presencia China en el deporte rey como gigante económico sigue sin pasar desapercibida. Sólo por nombrar algunos ejemplos:
Mengiu, uno de los principales fabricantes de lácteos de China se convirtió en el patrocinador oficial de la Copa del Mundo Qatar 2022 (tal como sucedió en Rusia 2018). No se dieron cifras oficiales, pero en los medios circula que la inversión rondaría los U$S 23 millones.
El Estadio de Fútbol dela flamante y nueva ciudad de Lusail que tendrá una capacidad de 94.500 personas y será el más grande del mundo, se construyó en cooperación con China Railway Construction Corporation Limited, y se utilizará para los partidos inaugural y final de la Copa Mundial de la FIFA 2022. Es uno de los proyectos de inversión chinos más importantes en el país.
Adidas fabrica en China la pelota Al Rihla (que significa El Viaje). Será la catorceava pelota mundialista de la marca, y se dice que la más rápida de todas. Todos los componentes de la pelota fueron seleccionados y fabricados sólo con tintas y pegamentos a base de agua, para el cuidado del medio ambiente.
La mascota del mundial se llamará La´ebb, que significa jugador habilidoso, y es el pañuelo típico que se usa en el mundo árabe. Las empresas chinas son las elegidas para la provisión de juguetes y productos relacionados (juguetes, tazas, llaveros y remeras) en los distintos mundiales. Los últimos antecedentes fueron la producción de “Fuleco” en 2014 por la Shangai Fashion Plastic Products, y luego en 2018 “Zabivaka” por la firma china Kayford.
Mientras tanto, a años luz de distancia, cuando se habla de que nuestra selección puede ser vidriera para vender productos argentinos a Qatar, tenemos que decir que Medio Oriente representa apenas alrededor del 5% del total de nuestras exportaciones. Los principales destinos son Arabia Saudita, Irán, Israel y Siria (Qatar ni alcanza a desagregarse en las cifras que divulga el Indec). Las importaciones que hace Qatar a nuestro país representan tan sólo un 0.2% del total que allí se compra al exterior -unos U$S 50 millones al año – (China es su segundo proveedor detrás de Estados Unidos). Cancillería desde el Programa de Generación y Análisis de Información Comercial, detectó que se podría vender a este país cincuenta veces más que en la actualidad.
Se trata de un mercado no tradicional, de creencias musulmanas, para el que se necesita ingresar productos con certificación halal. Dentro de lo poco que vendemos a este país podemos destacar medicamentos, frutas, vino e infusiones.