Descuento en impuestos, sólo para deudores

Esta semana operan los vencimientos para el pago de los aportes y las contribuciones de agosto a la seguridad social por los asalariados. Mientras los empleadores que están al día hacen malabarismos para hacer frente a estas obligaciones con las dificultades financieras actuales, quienes tenían deudas hacen números para pagar con grandes quitas.

Apenas una semana atrás, junto con las restricciones para comprar divisas, el Gobierno nacional habilitó en el decreto 609 la posibilidad de cancelar obligaciones “vencidas y exigibles” al 31 de julio de 2019 con letras del Tesoro reperfiladas.

Fue una forma de permitir que los morosos ingresaran los pagos y el fisco recaudara.

Además, generó una demanda en el mercado para los instrumentos de corto plazo cuya cotización se había derrumbado tras el anuncio de la refinanciación dispuesta unos días antes.

Los empleadores pueden abonar deudas por aportes y contribuciones al sistema previsional y el instituto respectivo, al régimen de asignaciones familiares y al fondo de empleo.

Se permiten utilizar Letras con la fecha original vencida y el mecanismo se habilitará entre el 15 de septiembre y el 30 de noviembre próximos.

La ventaja es que, en lugar de tomar el valor de mercado, que cayó muchísimo con el reperfilamiento, la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) recibirá los títulos a valor técnico (el nominal más los intereses devengados al momento del pago).

Cuánto se ahorra

Por esa razón, el descuento es muy importante, ya que depende de la cotización de los títulos.

De todos modos, la ventaja se fue reduciendo a lo largo de la semana y es de esperar que lo siga haciendo en la medida que haya más demanda con esta finalidad.

Si se utiliza la Lecap que debía pagarse el 30 de agosto (la única vencida hasta ahora), el próximo 16 de septiembre se podría cancelar deuda por un 38 por ciento más (cotización del viernes), según el cálculo realizado por Focus Investment Management para este medio.

Esto es así ya que el precio de compra fue de $ 68,40 más comisiones y gastos, pero el valor técnico será de $ 98,33 (surge de la cancelación del 15 por ciento de capital al vencimiento, más los intereses devengados hasta el lunes 16).

Para hacer números: el empleador que compró un millón de pesos en esa Lecap puede cancelar el 16 de septiembre su deuda vencida por un monto de 1,38 millón de pesos.

“Obtiene un rendimiento de 38 por ciento en 10 días, o más de 1.380 por ciento nominal anual”, explica Victoria Alfonso, de Focus.

Si se lo mira en términos de ahorro, por cada millón de pesos de deuda por cancelar, hay que desembolsar 724.677 pesos para comprar esa Letra en el mercado y se obtiene un descuento de 27,5 por ciento del monto a pagar a la Afip.

En la medida que suba la cotización de los títulos, esa ventaja irá disminuyendo, pero sigue siendo importante. Sobre todo para aquellos que no tienen deuda tan antigua y el peso de intereses y punitorios es bajo, incluso podrían pagar menos que el monto original.

El problema es que sólo pueden acceder a este beneficio quienes tengan deudas, y no son muchos los empleadores morosos.

En general, las empresas tratan de estar al día con las cargas de la seguridad social, porque no hacerlo genera grandes sanciones.

¿Será que se acotó la operatoria para que la Afip no deje de recaudar y reciba sólo títulos de deuda? El fisco ya está recibiendo solicitudes para que la medida se extienda a las deudas impositivas y también a los períodos que aún no vencieron, para que no sólo sean los incumplidores quienes ganen en esta coyuntura.