Acuerdo con la UE: Macri promete plata para pymes afectadas

El presidente se reunió con cámaras empresarias para intentar despejar las dudas sobre la negociación. El Congreso pide informes
A pesar de que queda un trecho largo para su aprobación definitiva, el acuerdo de libre comercio firmado entre el Mercosur y la Unión Europea sacudió la agenda política local. Mientras los bloques opositores reclamaron que los ministros que lo firmaron den explicaciones en la Cámara baja, el presidente Mauricio Macri recibió a representantes de unas 30 cámaras empresariales. Les dijo que habrá un “fondo específico” para las pymes afectadas por la avalancha importadora del viejo continente.

“Va a haber un fondo específico de la UE para las pymes de la Argentina y el Mercosur; el objetivo es nivelar y que haya competitividad”, sostuvo el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Gerardo Díaz Beltrán, al finalizar la reunión.

Durante el encuentro se acordó una agenda de reuniones bilaterales por regiones y sectores, para explicar los detalles del acuerdo y avanzar en conjunto en una “implementación progresiva que permita potenciar el crecimiento de todas las industrias”.

Macri estuvo acompañado por el ministro de la producción, Dante Sica, el canciller Jorge Faurie, el secretario de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere, la secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Horacio Reyser. Lo escucharon empresarios de la Unión Industrial Argentina, la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Came, la Sociedad Rural, y representantes de la industria del calzado y automotrices, entre otros.

Cinco días después del anuncio del acuerdo de los cancilleres del Mercosur y la Unión Europea, que incluyó lágrimas de emoción en la delegación argentina y la celebración del pacto como si fuera un hecho consumado, el gobierno recuperó la mesura. Desde el martes comenzó a transitar el lento camino de discusión con el amplio arco de entidades que, por fuera de las agropecuarias, se quejaron por no haber sido consultadas y se mostraron interesadas en conocer la letra chica.

Aunque ninguno cuestionó la integración en sí misma, los referentes empresariales reclaman detalles. Y rescataron al gobierno l brasileño, que a través de su Cancillería “trabajó en conjunto con los sectores empresarios”.

Las dudas de los sectores productivos no están concentradas en en el acuerdo sino en las dificultades macroeconómicas. “Es fundamental que Argentina pueda tener una presión impositiva más razonable, una inflación acotada, bajas tasas de interés, para empezar a conversar”, señalaron.

Para el gobierno nacional, la gracia del acuerdo es que meterá presión a favor de sus políticas de flexibilización del mercado de trabajo, reducción del salario real, “depuración” de la industria y recorte del sistema previsional y de protección social.

Las prevenciones sobre el acuerdo fueron recogidas por la oposición. El bloque de diputados del Frente para la Victoria, junto al Frente Renovador, Red por Argentina y el Movimiento Evita formalizaron ayer el pedido de interpelación a los ministros de Relaciones Exteriores y Producción, Jorge Faurie y Dante Sica.

El presidente de la bancada del FPV, Agustín Rossi, advirtió que el Congreso nacional tendrá que funcionar para que informen en detalle este preacuerdo y su impacto sobre la industria y el empleo”.