Coaching estratégico para pymes y emprendedores

Estimado lector, en esta oportunidad vamos a abstraernos de toda clasificación, definición de diccionario para enfocarnos en la práctica profesional del día a día, y desde allí, ensayaremos una definición lo suficientemente clara respecto del coaching organizacional, al cual le hemos agregado la palabra “estratégico”.

Por Mg. Claudio M. Pizzi*

¿QUE ES UN COACH ORGANIZACIONAL?

Un coach es en esencia un entrenador, y el coachee, la persona o grupo de personas a entrenar. En los deportes, tenemos entrenadores de divisiones inferiores y de divisiones mayores. Se supone que, en las inferiores, el coach es un profesional que dedica la mayor parte de su tiempo a “enseñar” a sus dirigidos. Siendo esto así, el rol del entrenador mutaría hacia el de seleccionador, consejero, ordenador para los casos en que deba hacerlo con un “equipo de mayores, experimentados”. En el aspecto organizacional, es muy similar cuando el coaching es desarrollado por un jefe o gerente de equipo, sin embargo, cuando hablamos de dirigentes, de directores con poder para tomar decisiones, la cosa se complica un poco, y sobre todo en las empresas de familia, cuyas características son bastante particulares.

En una empresa familiar, es posible tener de compañero de banco al hijo del dueño, padecer a un sobrino como “gerente de ventas” o a un tío lejano de gerente financiero. Se da por el solo hecho de tener un vínculo de consanguineidad con independencia de cuanto saben acerca de las funciones a cubrir. También podemos encontrar discusiones duras entre los parientes e incluso división de criterios y ambigüedad en la toma de decisiones. Puede existir una división de poderes no muy clara, y la necesidad de los empleados de optar entre “escuchar, atender, seguir a uno u a otro”, a raíz del enfrentamiento y la disparidad de criterios. Buen lío, gran desafío para el coach.

Este es un aspecto central en el cual el coach debe actuar, pero no el único. Yo lo denomino, relación individua – grupo. El segundo aspecto está vinculado a la relación individuo – organización.

Se agrega la palabra “estratégico”, porque es imprescindible que el coach tenga conocimientos y experiencias prácticas en el management de una empresa.

Usted preguntará ¿Por qué?

Porque no se puede hacer coaching organizacional sin un conocimiento profundo, integral, generalista de una organización. “Quien no respiró una empresa, quien no la padeció, ni la vivencio en sus diferentes planos, difícilmente pueda intervenir para resolver los problemas que se plantean desde la toma de decisiones.

En el aspecto primario, la relación individua – grupo, destaca el estudio de la persona o grupo de personas y su relación con el entorno, es decir, sus reacciones, modelos mentales, paradigmas, creencias. El segundo aspecto tiene que ver con la “elaboración de sus decisiones” en materia operativa, de planificación y ejecución de una potencial estrategia o camino hacia el desarrollo de la empresa. En este sentido, la valoración, el alcance, la efectividad de las decisiones, deben ser pesadas y contrastadas con conocimiento de campo, por ello, el coaching estratégico empresarial u organizacional, suma el “mentoring” y la consultoría, como herramientas de gestión.

No cabe duda que establecemos una pesada carga cuando hablamos de “coaching empresarial”, porque agregamos experiencias y competencias duras al profesional que desea desarrollar la actividad y no es para menos.

Un emprendedor, debe transitar las diferentes etapas de un negocio, su inicio, crecimiento, expansión, declinación. Del mismo modo, un empresario que se encuentra en la etapa de madurez, posiblemente deba afrontar situaciones coyunturales como una depresión económica, una devaluación de la moneda, un incremento de la inflación, el cierre de las importaciones, el cambio de un modelo de negocios, etc.

Los procesos de crisis no tan solo deben ser contenidos en el aspecto individual – grupal, sino también en la dimensión individuo – organización. Recordemos, que somos parte de un proceso sistémico. Generadores de círculos viciosos o virtuosos. Si el coachee pudiera resolver los conflictos relacionados con el primer círculo de relacionamiento, pero no los del segundo orden, los problemas lejos de solucionarse, empeorarían. Por ello, la práctica de esta disciplina, no es para cualquiera. Estamos hablando de coaching estratégico enfocado en el marco de las organizaciones que ostentan la pretensión de convertirse en sustentables, partiendo de la mejora en la faz humana y en la gestión de los modelos de negocios.

*Director de la consultora dorbaires www.dorbaires.com
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