Incentivo del bono de bienes de capital: una herramienta para agregar valor

La inversión es claramente el motor de crecimiento de una economía, al postergar el uso de bienes hoy permite que aumente la capacidad instalada y podamos beneficiarnos del consumo de más bienes mañana.


Por Lic. Esteban A. Rugna

La Argentina ha mostrado durante gran parte de su historia una falta crítica de producción de bienes de capital lo que hace que el ratio Inversión/PBI esté fuertemente influenciado por las importaciones; o para decirlo de otro modo cuando la inversión crece también lo hacen los bienes que les compramos al resto del mundo.


En el año 2001 el gobierno nacional estableció un régimen de incentivo para la fabricación de bienes de capital en suelo argentino; el decreto 379/01 fijó para aquellas empresas radicadas localmente un bono fiscal para aplicarse a la cancelación de impuestos nacionales, tanto impositivos como aduaneros. Es la Secretaría de Industria de la Nación la encargada en auditar y otorgar el beneficio a aquellas industrias que lo solicitan, permitiendo que puedan recibir el 9.7% del valor neto de IVA de sus ventas. El alcance del incentivo es aún mayor, dada que la cadena de valor de los bienes de capital se beneficia al poder cesionarse los bonos una sola vez a cualquier empresa que se encuentra en dicha cadena. Por lo que una empresa que produce el bien puede acceder al bono fiscal para luego aplicarlo al pago de impuestos o simplemente venderlo a otra dentro de la cadena de valor.

Otro de los puntos que incorpora el régimen es el de otorgar un 15% adicional de beneficio siempre y cuando se hayan realizado inversiones de tecnología 4.0. Para ello es condición sine qua non que intervenga una Unidad de Vinculación Tecnológica (UVT) avalando y presentando en la secretaría el expediente. Recientemente el Polo Tecnológico de Rosario (PTR) firmó un convenio con una consultora especializada en el beneficio para brindar el servicio y potenciar la producción de bienes de capital en la provincia de Santa Fe. El aprovechamiento de esta útil herramienta incrementa la creación de valor agregado como así también posibilita el ahorro de divisas para un país como el nuestro que siempre tiene problemas de balance de pagos.