Mentalidad de crecimiento

Este concepto aparece por primera vez en 2006, cuando Carol Dwek escribe su Famoso libro “Mindset: The New Psychology of Success”.

Según este modelo, existen dos maneras de pensar. Una, responde a la denominada “Mentalidad fija” y la otra, “Mentalidad de crecimiento” con características bien diferenciadas.

La primera está ilustrada por las personas que creen que todas sus capacidades, talentos, habilidades y, sobre todo, potencialidades, están predefinidas y por ende, no hay mucho que hacer al respecto. Suponen que tienen un techo, y lo argumentan diciendo que es por su familia, padre, madre, hermano, maestros, constitución genética, destino y así le sigue una larga lista de etcéteras. Cada quien le atribuye una causa a esta limitación.

En la mentalidad de crecimiento ocurre exactamente lo contrario. La persona está convencida que puede lograr objetivos si se lo propone, desconociendo sus límites. Sugiero prestar especial atención a este punto, dado que no se trata de negar las propias dificultades, al modo maníaco, sino darse la oportunidad de confiar en que cada día podemos ser mejores.

También la posición ante los problemas es bien diferente en uno y otro caso. Imposible no aludir a la pandemia, que actualmente estamos atravesando: Hay quienes la piensan como una desgracia en la Tierra, a la que estamos condenados y debemos lograr que pase lo más rápido posible. Y hay otros que la tomaron como un desafío para repensar su vida misma, incluyendo su empleo y hasta las relaciones con los otros. Por supuesto que esto no se agota en la cuarentena, sino que, como decíamos, expresa una forma global de pensar.

Veamos ahora por ejemplo las distintas formas de situarse ante el aprendizaje. Aquellos con mentalidad de crecimiento lo buscarán incesantemente, mostrándose abiertos y dispuestos a incorporar conocimiento. En la otra vereda hay cierto escepticismo, desconfiando del valor de la capacitación, con la excusa de que “Yo ya sé que no me da para mucho más que esto”. En el fondo subyace una relación entre logros obtenidos y capacidad percibidas. Pienso que la mentalidad de crecimiento diría que su talento es superior al logro y aquel de mentalidad fija supone lo opuesto, dando poco espacio a la mejora.

¿Se entiende que estos modos de pensar la realidad se traducen en la cotidianeidad de cada uno, impactando en todas las áreas, como la familia, amigos, trabajo…? ¿Se ve ahora la potencia del concepto?

Ahora bien, una vez que comprendemos esto, es necesario avanzar hacia el paso siguiente. Se comienza por el autodiagnóstico/autoconciencia/autoanálisis o como prefieras llamarle. En este sentido, hay disponible un cuestionario cortito y práctico diseñado por la misma Dwek para saber de qué lado estamos[1].

Luego, si nos enteramos que nuestra mentalidad es fija, y queremos modificarla hay acciones concretas para lograrlo. Van ideas:

  1. Rodéate de gente adecuada.

Si descubro que tengo una mentalidad fija y me reúno permanentemente con otros en la misma condición, lo que lograré es un círculo dilemático del que no podré salir. Por ende, no digo evitar estos contactos, dado que uno bien puede querer a quienes no comparta su punto de vista, y sí buscar relaciones con otros que tengan mentalidad de crecimiento. De ese modo, podré escuchar sus puntos de vista y comprender que existen otras formas de pensar la realidad.

  • Toma los cursos que siempre quisiste hacer

Por hache o por b, pudimos haberlos postergado. Por creer que no nos aportaban nada

útil, por no tener tiempo, por los chicos… Hoy, tenés la chance de cambiar eso, y hacer algo al respecto.

  • Anímate a intentar

 Intentar es abandonar por un rato la compulsión al análisis inhabilitante, poblado de razones “porlasquenó” y darse la oportunidad de hacer algo sin saber si tendrá o no los resultados que pretendemos. Y saber, al mismo tiempo, que, si eso ocurre y las metas no se logran, nada va a verse alterado en su esencia. Intentar es probar cosas nuevas, amigos nuevos, actividades nuevas, hobbies nuevos, rutinas nuevas, comidas nuevas, ocio nuevo…

  • Focaliza en lo que puedas mejorar vos antes que ver lo malo en otros

Es bastante frecuente de la gente que tiene mentalidad fija prestar más atención a lo que el otro ha logrado de forma “injusta” antes que a comprender qué hizo exactamente para obtenerlo.

  • Hui de los fantasmas

En toda familia hay historias que más valdría no repetir. Un tío estafador, una prima

libertina, un infortunado emprendedor serial, un hijo pródigo…

El asunto está en que esos fantasmas no nos hagan creer que por pertenecer a ese árbol genealógico estamos condenados a experimentar cosas similares.

  • Construí Construí Construí

Así sea pequeño, siempre es preferible desarrollar algo antes que quedarse en la idea. Un

nuevo método, una forma distinta de llegar al cliente, nuevas maneras de comunicarse con tus colaboradores, generar proyectos nuevos, hacer…


[1] https://www.slideshare.net/jlred1978/test-de-mentalidad-de-crecimiento