Autos: están baratos en dólares y se activó la demanda en varios segmentos

Las concesionarias rosarinas reabrieron después de la cuarentena y se encontraron con una inesperada demanda producto de la brecha cambiaria. Hay casos en los que la falta de unidades y provoca que los compradores busquen congelar precio y esperar. En alta gama, hay concesionarias que se quedaron sin stock

Después de un mes con los locales cerrados por la cuarentena, las concesionarias de la región reabrieron sus puertas sólo por las tardes sin muchas expectativas de ventas. Sin embargo, en este lapso la disparada de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo provocó que los autos medidos en moneda estadounidense pasaran en muchos casos de ser los más caros comparados con otras partes del mundo a estar en sólo unas semanas a ser más baratos que en Estados Unidos o en Europa.

Sumado a la desconfianza de los que tienen pesos en la mano, los concesionarios se encontraron una demanda inesperada. Jorge Giorgi, titular de concesionarias de las marcas Ford y Toyota, señaló que «se está vendiendo respecto al mes pasado mucho más, pero respecto a la normalidad estamos muy lejos».

«Veníamos mal y esta situación nos sorprendió a todos. Creíamos que la gente iba a estar más cautelosa», agregó Alfredo Pesado Castro, titular del grupo de concesionarias de las marcas Chevrolet, Volkswagen y Renault.

«Es una situación extraordinaria que difícilmente se extienda en el tiempo», evaluó Jorge Pesado Castro, titular del grupo que maneja marcas como Citröen, Hyundai, Jeep y varias de las chinas -como Lifan, Javal, Jac, Geely.  «Hoy hay autos del segmento de entrada que están apenas por arriba de los 5.000 dólares cuando hasta hace poco costaban algo más de 10.000».

Los concesionarios apuntan que en «este veranito» de las ventas la demanda se concentró básicamente en tres segmentos: autos de alta gama, camionetas y utilitarios -estos últimos también impulsados por la necesidad de muchas empresas de distribución y logística en el contexto de la cuarentena- y vehículos de ingreso.

Por ejemplo, en las líneas de tope de gama una de las concesionarias de las marcas alemanas en Rosario se quedó sin stock el 6 de mayo. «Hasta de Buenos Aires nos llamó gente para ver si nos quedaban autos», señalaron sorprendidos desde esa concesionaria. Y las previsiones sobre la llegada de más vehículos de lujo aparecen restringidas en el horizonte debido a las proyecciones que tenían las automotrices para este año, que se recortaron aún más con la pandemia del Covid-19.

«Primero vinieron por los más caros. Amarok, Equinok, Cruze, entre otros, pero el tema es que tampoco tenemos gran disponibilidad de unidades nosotros ni las automotrices, recordá que veníamos con expectativas bajas de venta», apuntó Alfredo Pesado Castro consultado por Ecos365.

«Las fábricas no producen hace 60 días y los agarró sin nacionalización de unidades importadas», agregó Giorgi, quien reconoció que «el mes pasado estábamos peleando para conseguir clientes y ahora para conseguir autos».

Hay concesionarias que frente a esta demanda puntual lo que están ofreciendo, si las automotrices les garantizan que le sostendrán el precio, es congelar el precio al comprador, que debe dejar pagado el auto y esperar. ¿Cuánto? Como ocurrió en otras etapas de la Argentina: pueden ser dos o tres meses.

Giorgi dijo que hay automotrices que de a poco están agregando productos. «Depende de cada terminal, hoy el tema es congelar los precios o tener los autos», dijo.

Jorge Pesado Castro estimó que mayo puede cerrar con unos 12 mil patentamientos de vehículos 0 kilómetro a nivel país, después de un abril que apenas se registraron algo más de 4.500 unidades. Pero recordó, para contextualizar sobre esta demanda puntual de ventas inesperadas, que un mes normal el año pasado se vendieron unas 40 mil unidades y que en épocas de bonanza se llegaron a vender 70 mil.

Todos los concesionarios coincidieron en las expectativas de ventas para el segundo semestre siguen siendo una incógnita y por ahora mantienen proyecciones de un mercado para la Argentina de alrededor de 220 mil unidades para 2020, que sería uno de los peores de las últimas tres décadas, apenas por encima de 2002 cuando se vendieron 96 mil unidades.

ECOS365