Rosario quiere volver a ser un polo de atracción de industrias

El equipo del intendente Pablo Javkin trabaja en una nueva ordenanza de promoción industrial. Quiere ingresarla durante marzo, en coincidencia con el inicio de sesiones del Concejo.

Juan Chiummiento

Uno de los aspectos que más le castigaron al socialismo durante sus últimas gestiones al frente de la Municipalidad de Rosario es la falta de políticas de promoción industrial. Si bien se trata de un fenómeno que excede a la propia ciudad, ha sido constante la mudanza de empresas hacia las áreas fabriles de Pérez, Alvear o Roldán, tentadas sobre todo por el bajo precio del metro cuadrado. Las actuales autoridades del Palacio de los Leones buscan paliar esta situación y por ello están terminando de afinar un proyecto de ordenanza que de manera «agresiva» atraiga inversiones y alimente la alicaída masa de ingresos tributarios.

Quien lleva adelante esta tarea es el secretario de Producción, Sebastián Chale, de reunión en reunión con empresarios en los diversos parques industriales de la ciudad. La semana pasada visitó el Parque Industrial Rosario Oeste, una iniciativa pública privada exitosa, que nació hace 10 años cuando el propio Chale también ocupaba su actual cargo.

«Queremos ser agresivos en nuestra política de atracción de nuevas industrias, de relocalización de empresas ubicadas en el tejido urbano y de acompañar a aquellas que ya lo han hecho», dijo Chale en diálogo con la prensa, en un alto de la recorrida, donde estuvo acompañado por funcionarios de la Dirección General de Industrias y del Banco Municipal.

El texto que está terminando de escribir el Ejecutivo tendrá por objetivo general la promoción de actividades industriales y contendrá capítulos dedicados a cuestiones de zonificación y a consagrar aspectos de promoción urbanística que ya existían, pero no estaban en práctica. Entre estos últimos se encuentra la puesta en funcionamiento de un fondo de infraestructura para realizar obras en áreas industriales.

«El fondo tiene que comenzar a operar y para ello el recurso más inmediato es una sobretasa que tenga como fin sancionar el uso especulativo del suelo. No tiene ningún sentido que esos terrenos se sostengan en clave de especulación», adelantó Chale, haciendo referencia a una de las medidas que incorporará la norma.

Otro aspecto saliente tendrá que ver con alivianar la carga de compensaciones de los desarrollos industriales, un punto sobre el que siempre cargan la tinta los empresarios, quienes reclaman que a veces se les pide más a ellos que a los inversores inmobiliarios. En este sentido, el secretario de Producción manifestó que «estamos convencidos de que los desarrollos industriales no pueden tener una carga de donación como tiene un desarrollo residencial, que tiene otro margen de rentabilidad. Estas son inversiones que se hacen para producir y generar trabajo y generan ingresos por el lado del DREI. Es un círculo virtuoso al que tenemos que abonar».

El del DREI (Derecho Registro e Inspección) es uno de los ítems que más alimenta la caja de la Intendencia. Por eso saben que la atracción de nuevas inversiones generaría a mediano plazo una mejora de la situación fiscal. Vale recordar que, según los últimos datos oficiales, en 2019 se perdió -a valores constantes- un 4,77% de ese recurso, siendo justamente la industria la que tuvo una caída más pronunciada: 11,69%.

Los números finos del proyecto de ordenanza recién se conocerán a finales de mes y la idea del municipio es que ingrese al Concejo durante las primeras semanas de sesiones ordinarias (comienzan el 1° de marzo). Producción, Gobierno y Hacienda discuten por ahora cuáles serán los porcentajes a aplicar.

El caso de los baldíos resulta particular. Según un informe de la Dirección General de Industrias, existen en Rosario 325 terrenos con superficie mayores a los 5.000 m2 en zonas industriales sin uso, los cuales totalizan 943 hectáreas. El 92% de estos lotes representan cerca del 50% de la superficie productiva total de la ciudad.

Mientras que en la localidad más grande de la provincia sobran los espacios para las fábricas, en la región metropolitana hay varios parques con la capacidad ocupada en un 100%, como el caso del Parque Metropolitano de Pérez. El «éxodo» de firmas rosarinas es una de las causas de ese proceso, por la sideral diferencia en el precio del metro cuadrado.

La competencia por quedarse con inversiones industriales sumará este año un jugador de peso muy fuerte: es que el proyecto denominado «Ciudad Industria» en Funes está pronto a obtener luz verde para avanzar. Después de varios años juntando polvo en la Casa Gris, las aceitadas relaciones entre el intendente Roly Santacroce y varios integrantes del equipo de Omar Perotti generaron que el expediente avance algunos casilleros en el Ministerio de Medio Ambiente, a cargo de Erika Gonnet.

Optimismo empresario

La recorrida por el Parque Industrial Rosario Oeste (donde operan ocho firmas: Proind, Axel, Compañía Aeromecánica Argentina, Flexocolor, Galea SRL, Lomas del Sol SRL, Rogiro Aceros SA y Román y Marinoni SA) fue precedida la semana anterior por otra similar en el Área Industrial Uriburu, una zona a la que todavía le falta arrancar, a pesar que se conformó en 2014 tras la compra de 16 hectáreas por parte de una decena de empresas.
En ambas actividades estuvo presente el presidente de la Federación Gremial de Comercio e Industria (Fecoi), Ariel Dolce, quien en diálogo con la prensa calificó como «muy positivo» la llegada de los funcionarios al territorio: «Es un balance muy bueno desde el punto de vista que siempre los industriales tratamos de cogestionar, y son las autoridades municipales las que finalmente tienen el vínculo más cercano», explicó.
«La idea es poder seguir trabajando en todo lo que tiene que ver con el diseño de políticas industriales. En particular en el parque industrial Rosario Oeste no hay más lugar, pero siempre es necesario consensuar políticas de ordenamiento, que lleguen más líneas de colectivo, obras para que la zona no se inunde, entre otras cosas», continuó.
El dirigente se mostró esperanzado de que en los tres niveles de gobierno exista una actitud positiva respecto al área industrial. «Vemos que las decisiones que se toman a nivel Nación y Provincia son positivas y que hay una alineación de todos los agentes que hacen a la cuestión económica bastante marcada. Esperemos que todo eso se traduzca en un plan bien definido respecto de ver cómo vamos a hacer para que los argentinos tengamos cada vez más trabajo», finalizó.

Funes mete presión al precio del m2

Tras varios años sin moverse, el proyecto de un gran parque industrial a la vera de la autopista Rosario-Córdoba, dentro de la localidad de Funes, ya está cerca de ver la luz. Es que varias fichas se han movido y las 359 hectáreas que componen «Ciudad Industria» comenzaron a tener diversos movimientos.

El gobierno santafesino ya dio el visto bueno a la primera etapa de la iniciativa, lo que habilitó a los desarrolladores a intensificar la publicidad: en enero se puso online la página web y también se colocaron grandes carteles a los costados de la transitada vía.

Se trata de un proyecto de envergadura para la zona, desarrollado por cuatro empresas con fuerte tradición en el sur santafesino: la constructora Fundar, la desarrolladora Rossetti, Rosental Inversiones y la firma fabril Ivanar.

Será dividida en dos zonas: la productiva posee 2.380.000 m2 distribuidos en más de 700 lotes, que van de los 600 a los 4.000 m2, en tanto que otra destinada al sector logístico tiene más de 300.000 m2, subdividido en 12 parcelas que poseen su playa de estacionamiento y maniobra de uso propio. Asimismo, incorporará elementos amigables con el medio ambiente, como un sector «verde» de baja densidad para desarrollos del segmento AgTech, un parque humedal y panelería solar.