Tradiciones, finanzas y nueva economía

Del productor que “toca el grano guardado” para estar seguro, a novedosos instrumentos financieros sobre ese activo inmovilizado. Edición genética de plantas y uso de big data en el campo. Cambia, todo cambia.


Por Ignacio Hintermeister

Un certificado de depósito de granos que pueda ser operado en un mercado o usarse como garantía de crédito. Vehículos de inversión que le den al productor (un conservador promedio) alternativas al grano en bolsa, la máquina nueva y el departamento como inversión. Startups de nuevas tecnologías aplicadas al agro.
Son parte de los contenidos que abordó –en Expoinversiones Rosario- el panel del agro y sus perspectivas para 2020, en un mundo que se acelera y para un mercado “dolarizado” que puede sobrevolar la crisis argentina y generar –una vez más- oportunidades hacia adelante.

Luis Pérez -socio de ALZ Agro– señaló que en la Argentina el mercado de semillas, fertilizantes y agroquímicos mueve más de 5.500 millones de dólares por año. “Una parte es de contado o a 90 días, que es pago corto para el campo. Hay unos U$S 3.500 millones que se financian en ciclos de cultivo; los bancos participan poco y gran parte es a través de las empresas”, señaló en referencia a la capacidad de inversión del sector.
“Es importante llegar con un plan que permita financiación. Por eso vamos al mercado de capitales más allá del crédito de nuestros proveedores o SGR, para que puedan obtener mejores tasas”.
Por su parte Santiago Altamirano (OI inversiones), desarrollador de plataforma del clouding, recordó que el campo es un “negocio dolarizado, un gran activo” que muchas veces duerme en los silos bolsas a campo.
“El sector tiene obligación de generar nuevos vehículos fiables, seguros y transparentes”, señaló, para que “el vehículo de inversión corporativo llegue al productor” y para “el aprovechamiento del crédito” sobre “un activo liquidable con precio cierto, que en el mundo de las finanzas es algo raro”, sentenció.

Startups
Pérez refirió además a las startups de emprendedores en torno a las nuevas tecnologías del agro. “No es magia”, señaló respecto del preconcepto de muchos que creen que el campo es tirar semillas y cosechar. Advirtió que las nuevas empresas de edición génica o el desarrollo de bioproductos o la big data en el campo plantean alternativas de inversión a las que “hay que darles tiempo” para que lleguen a una etapa de comercialización.

Unificados
Marcos Hermansson, vicepresidente del Mercado a Término de Buenos Aires Rofex, afirmó que los inversores “recibieron bien” la unificación de la operatoria de las entidades. “En un mercado de capitales chico como el de Argentina, dos instituciones no tenían mucho sentido. Los beneficiarios son los que operan los instrumentos, del pequeño productor al gran exportado; todos operan en las mismas condiciones y con las mismas reglas de juego”, destacó en referencia a la simultaneidad de la operatoria electrónica. “Estamos en armado y ejecución del Rofex agropecuario, para aplicar la experiencia en la parte granos”, anticipó.