El país y la inversión inmobiliaria

Tenemos un país convulsionado. Estamos en período de elecciones y la incógnita de que rumbo tomará la Argentina hace, una vez más, que casi nadie se anime a tomar decisiones importantes.
Digo decisiones importantes, porque la compra de alguna propiedad inmueble, tiene una marcada diferencia con todo el resto de las inversiones posibles.

Por Ing. Alberto Bottai

Veamos donde radica la diferencia:

Propiedad inmueble:
Todo inmueble, ya se trate de casa, departamento, terreno, quinta, etc., tiene una porción de tierra que posee o comparte. Y esta porción de tierra cada vez es más valiosa porque la superficie de la tierra siempre es la misma y la población crece constantemente.
A esto deberemos sumar que la arquitectura moderna ha ampliado los espacios de las viviendas del hombre común, lo que también contribuye a hacer de una parcela, un bien escaso y oneroso. Ejemplo de esto es que las viviendas de pueblos antiguos, se limitaban a un comedor, dormitorios y baño, pero carecían de jardines, piscinas, etc. y todo realizado en la menor dimensión posible.

Bienes muebles y maquinaria:
En este grupo, tenemos a todos los objetos que utilizamos en nuestra vida y que, gracias al progreso de la tecnología, su costo es cada vez menor. Expliquemos: El costo a que me refiero es lo que cuesta producirlo más un beneficio, pero con la inflación que tiene nuestra moneda es difícil de apreciar en la Argentina. Estoy hablando de su valor a moneda constante. Pero también podemos comprender mi afirmación recordando simplemente cuantas personas poseían un automóvil a mediados del siglo pasado. – ¿Y televisores? Además de la pobre imagen que nos aportaban, solo una familia adinerada podía poseerlo.
En el análisis anterior, solo hablamos de la conveniencia económica. O sea, la mejor manera de cuidar mis ingresos y ahorros, pero no nos olvidemos de la seguridad y tranquilidad que comunica el poseer la vivienda familiar, que nos permite disponer de ella sin plazos de ningún tipo.
Estoy escribiendo estas líneas antes de las elecciones de 27 de octubre y obviamente, no tengo ningún indicio que me permita pronosticar un resultado, sobre todo debido a la mala experiencia que tuvimos, con las encuestas, en las PASO. Este artículo se publicará luego de los comicios y: ¿por qué estoy hablando sobre un resultado que desconozco? – Porque el análisis anterior, no tiene relación con el resultado y sí, estoy seguro que cualquiera sea ese resultado, la tierra seguirá siendo tierra y las cosas que fabrica el hombre, se seguirán perfeccionando y bajaran de precio y si bien todos experimentamos temor frente a lo desconocido, no existe razón para que nos paralicemos y dejemos en algún momento de buscar nuestra mejor opción para una inversión inmobiliaria.
Esto no significa que no me agrade disfrutar de los adelantos que nos permite la evolución de la tecnología. Es más, tengo la ilusión de poder llegar a disfrutar de un auto que se maneje solo, pero dada la explosiva aceleración que tuvo la tecnología en este siglo, es importante tener claro cómo evoluciona cada cosa.