Cayeron las transferencias de Nación a Santa Fe, en medio de discusiones en torno al déficit fiscal

En el último año la crisis económica significó un punto de inflexión en la transferencia de recursos a la provincia, que tiene un abultado déficit fiscal


En el marco de una transición en la gobernación de la provincia, el actual gobernador Miguel Lifschitz reafirmó su decisión de “priorizar el gasto social” y “garantizar las necesidades básicas a los santafesinos” ante la seguidilla de recortes presupuestarios por parte del gobierno nacional. Asimismo, el gobernador entrante, Omar Perotti, insiste en un pedido de información sobre la situación financiera de la provincia y se mantiene en alerta sobre dichos números. Tanto para Perotti como para el ex ministro Rubén Michlig, el déficit en la provincia es “muy preocupante”.

La provincia de Santa Fe tiene la particularidad de tener un alto grado de dependencia de los ingresos coparticipados por el gobierno nacional. Según el informe elaborado por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), el 66% de los ingresos tributarios percibidos por la Administración Pública de Santa Fe en julio de 2019 fueron de origen nacional.

Desde el Ceso destacan que “a pesar del mayor nivel de recursos nacionales recibidos por Santa Fe tras los fallos de la Corte Suprema al asumir Cambiemos, la provincia hoy obtiene un nivel similar de recursos que cuatro años atrás”.

Esto lo explican debido a que hubo una “menor recaudación por la crisis” y por la concentración de transferencias de nación a Buenos Aires, que afectaron la obtención de recursos de Santa Fe.

Asimismo, de los recursos totales girados por nación a las provincias, Santa Fe recibió durante el transcurso de 2019 una menor proporción que en igual período de 2015.

Mientras que en los primeros 7 meses de 2015 la administración provincial recibió 9,3% de los recursos girados por nación a las provincias, en igual período de 2019 recibió 8,9%, indicó el Ceso.

En el informe también resaltan que las medidas tributarias anunciadas por el gobierno nacional tras las Paso, tendrán impacto negativo en las arcas de la provincia. El impacto contribuirá a profundizar el déficit de $ 9.800 millones que la provincia acumula al 31 de julio.

La razón es que tanto la recaudación nacional coparticipada, así como la recaudación provincial están compuestas principalmente por impuestos que gravan el valor agregado (IVA) y los ingresos (Ganancias, Ingresos Brutos) por lo que reciben directamente el impacto ante caídas en la actividad económica.

Estas medidas fueron adoptadas sin consenso con las provincias quienes se verán afectadas por el impacto negativo sobre sus arcas. 16 gobernadores demandaron a Macri ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación por dicha razón.

Según la Comisión Federal de Impuestos (CFI), que integran los ministros de Economía y Hacienda de todas las provincias y la Nación, Santa Fe será la segunda provincia más afectada, ya que dejará de percibir $2.535 millones entre agosto y diciembre.

Entre enero y julio de este año, los recursos transferidos a la administración provincial acumulan $ 75.969 millones. La mayor parte de esos recursos corresponden a la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos y suman $ 64.059 millones.