Los grandes cambios del siglo XXI

La humanidad ha evolucionado a través de los siglos y esa evolución se ha venido acelerando hasta Ltomar en nuestros días tal velocidad, que ya produce cambios transformando en falso lo que hasta ahora se consideraba cierto.

Por Alberto Bottai

Me refiero, por ejemplo, a que siempre el hombre previsor, guardaba objetos que le eran útiles (cuchillos, herramientas) y atesoraba otros para aumentar su patrimonio (vestimenta, vehículos, maquinas herramientas) todos en general, objetos que conservaban su valor durante toda su vida.

Pero en la actualidad, a los nacidos en el siglo XX, nos cuesta darnos cuenta que esta regla, cierta por millones de años, no funciona en la actualidad.

Tomemos para visualizar mi afirmación el caso de un automóvil. Hace unos cuarenta años, me había particularmente impactado una publicidad: “Solo el Ford es para siempre”, por el mensaje que trasmitía. Hablaba de la durabilidad de los productos de esa marca, pero hoy ni a sus creadores se les ocurre mencionar esa otrora virtud porque la velocidad en los cambios de tecnología hace que los productos se deban renovar porque si algo dura, se lo debe desechar porque se transforma en obsoleto e inservible. Y ya tenemos el caso de Oslo, en Noruega, donde desde el 2025, no podrán circular coches diésel o gasolina.

Otro ejemplo es la constante disminución de precio que ocurre en todo lo que se fabrica, tanto sean electrodomésticos, amoblamiento del hogar, envases, vestimenta, etc. (cuando hablo de disminución de precio me refiero a moneda constante, a veces difícil de entender en Argentina, con nuestra inflación crónica).

Esta revolución tecnológica, ha generado un cambio en el comportamiento del consumidor (que demanda novedad, variedad y conveniencia), y está ligado al hecho que, en el sistema económico actual, la oferta supera a la demanda, es decir ya no se puede producir primero y luego ver cómo se puede vender. Hoy se debe recurrir al marketing primero, para saber qué cosa está siendo demandada pero no ofertada y luego producirla. Aunque, se debe decidir rápido porque otros estarán haciendo lo mismo….

En otras palabras, no es en la actualidad conveniente ahorrar acumulando mercaderías, lo que incluye también a comerciantes dedicados a su venta, método tradicionalmente usado para crecer.

Debo mencionar que me dedico a la comercialización de inmuebles, por aquello de que “Cada maestrito con su librito”. Pero hecha la aclaración, es importante destacar que hoy, en general, la casi única pertenencia que no pierde valor con el tiempo y que puede manejar el ciudadano común, es la tierra y sus adherencias, es decir terrenos, casas o departamentos que uno no solo puede disfrutar, sino que, además, aumenta su valor en el tiempo en relación a cualquier moneda con escasa inflación, como por ejemplo el dólar. Digo en general, porque existen algunos nichos especiales como las inversiones en obras de arte que, manejados por especialistas en la materia, pueden arrojar importantes dividendos. Excluyo de este comentario las inversiones en acciones y bonos, por no ser pertenencias materiales, pero también porque deben ser manejado por los que conocen esa materia.

 

 

 

 

RESALTADOS

Esta revolución tecnológica, ha generado un cambio en el comportamiento del consumidor (que demanda novedad, variedad y conveniencia), y está ligado al hecho que, en el sistema económico actual, la oferta supera a la demanda.