El comercio “se la juega” con el renovado Ahora 12

“Es una importante herramienta de financiación para dinamizar el consumo”, expresaron desde la Federación de Centros Comerciales de la Provincia. El impacto del programa nacional en la provincia.

Ignacio Andreychuk

La ampliación del plan Ahora 12 crea nuevas expectativas de ventas en los comerciantes, fundamentalmente minoristas, de toda la provincia de Santa Fe. Así lo determinó el anuncio oficial de esta semana: el gobierno central amplió a todos los días de la semana la posibilidad de concretar compras en cuotas a través de los programas Ahora 3, Ahora 6, Ahora 12 y Ahora 18, con el objetivo de fomentar el consumo y la producción nacional de bienes y servicios.

Al respecto, Eduardo Taborda, presidente de la Federación de Centros Comerciales de la Provincia (Fececo), expresó a Puerto Negocios que el relanzamiento del plan brinda “un poco de oxígeno” a los comercios para darle impulso a las ventas.

-¿Cómo impacta este programa en el comercio minorista de la provincia? ¿En sus bases pudieron advertir que esto vuelve a motorizar el consumo?

-Para el comercio esto significa una gran herramienta de financiación porque dinamiza el consumo. Estábamos estancados en nuestras ventas y este relanzamiento vuelve a darle un poco de oxígeno a los comercios, tanto de barrio como al resto de los locales, dejando de lado las grandes cadenas que, por su target de financiación, pueden sostener las ventas a partir de otros métodos. El Ahora 12, con un costo de financiación que va entre el 20 y el 25 por ciento, hace que la gente vuelva a poder adquirir bienes durables, a invertir en lo que les estaba faltando, contra un costo anterior que teníamos del 80 por ciento. Esto es muy favorable y celebramos esta decisión del gobierno nacional de relanzar el plan.

-¿En qué rubros ha impactado un poco más esta disposición?

-El plan es para el consumo de productos de origen nacional. En algunos electrodomésticos de la línea blanca anda muy bien; en tienda y marroquinería, también; y estamos notando que, en el rubro alimentos, en algunos casos, se está implementando, algo que nos llama la atención. Como el programa se expande a todos los rubros, el beneficio es para todos los comercios, lo cual nos pone contentos porque nuestro sector viene castigado hace un par de años, a lo que se le suma una fuerte recesión económica que impactó de lleno en las ventas.

-¿El balance del primer semestre del año cierra con que lo ha ocurrido en los últimos dos años o se pudo amortizar mejor la situación, fundamentalmente en el comercio chico?

-Lo que ocurre ahora es que, con respecto “al mes anterior”, tenemos una leve minoría, pero que no alcanza para sanear las pérdidas que venimos teniendo hace 18 meses. Y con respecto al cierre de locales comerciales, no está tan acelerado como se advirtió a principios de año y finales del anterior. Estamos en crisis, es cierto, pero también es cierto que seguimos teniendo costos impositivos altísimos. No estamos hablando de lo que recibe un empleado, pero sí de los que aporta un empleador a los distintos impuestos. Eso sí nos afecta sobremanera, que es uno de los ítems más importantes que tiene un comercio en cuanto a lo que representan los gastos. En segundo lugar, los servicios, que nos fuimos acomodando y acostumbrando a tener que pagar servicios esenciales para poder funcionar; los alquileres, hubo que renegociar entre el tomador de alquiler y el dueño de la propiedad porque estaba siendo determinante para la continuidad de la apertura del comercio. Así que vamos viendo el mes a mes y, respecto de hace dos meses, hoy notamos que hay una luz en el camino, pero que esto no representa la salvación del sector.