No generemos parálisis

Los argentinos tenemos aumentados los anticuerpos de la prevención de catástrofes y por ese motivo toda elección de autoridades, que puede generar un cambio, hace que aquellos que podemos hacer las cosas que normalmente hacemos, entremos en un estado de gran cautela que termina por producir parálisis.

Ing. Alberto Bottai

Esto se viene dando en las últimas elecciones y potenciado en estos días, porque muchos esperaban mas de este gobierno y si bien valoran el cambio en la manera de gobernar, no les es suficiente frente a la economía que no despega.

No pretendo dilucidar lo que puede ocurrir. El mensaje de este artículo es reflexionar sobre lo inconveniente y negativo que resulta la parálisis. Nada justifica permanecer ocho meses esperando quien nos va a gobernar los próximos cuatro años para tomar una decisión.

Es decir, me refiero a aquellas personas que pueden hacer cosas, como invertir el dinero ahorrado y no lo hacen porque tienen miedo a lo que pueda ocurrir.

En general, como los que poseen ahorros lo tienen en dólares, piensan en conservarlo por si su valor se dispara con el cambio de gobierno. Pero si esto sucediera, si el nuevo presidente es el que uno no prefiere y si el dólar se volara: No significaría otra cosa distinta a que los argentinos no tenemos moneda. Y por esa razón, las buenas propiedades se seguirán vendiendo en dólares, porque nadie quiere una moneda devaluada y difícilmente modifiquen su valor en dólares.

El resultado de lo logrado sería haber demorado ocho meses la toma de una decisión y continuaría con el problema de que hacer, en un nuevo escenario.

En cambio, si tenemos esa posibilidad, me parece más inteligente hacer lo contrario, seguir haciendo cosas que me permitan disfrutar de la vida. Y cuando digo disfrutar de la vida, es porque creo que las personas disfrutan haciendo cosas como encarar un negocio, ayudar a hijos o parientes a alcanzar el sueño de su casa o simplemente hacer un cambio de vivienda por otra más adecuada al momento de la vida que está atravesando. Dicho en otras palabras, hacer cosas que hacen la vida más placentera y alegre. Lo contrario es apostar al fracaso.

En momentos complicados, siempre se generan buenas posibilidades de negocios. Por ejemplo, en razón de que el dólar está muy demandado y su precio alto, hoy comprar un departamento en un fideicomiso al costo, cuesta aproximadamente el 66% del valor de plaza terminado. Es decir, compramos algo en 66 que ya cuesta 99. Cuando nos entreguen la propiedad, tendremos una ganancia del 50%. Pero, dado que es una propiedad que se compra en el pozo y debe construirse, nunca olvidemos revisar los antecedentes de la empresa donde se adquiere.