Argentina y Brasil logran acuerdo por autos

Consensuaron en prorrogar el Pacto Automotor Común (PAC) por un año y firmar por ahora un nuevo flex (valor que regula el intercambio), en torno a 1,6%.

Con los números del flujo bilateral en plena caída –el intercambio se derrumbó 21% interanual en mayo–, los gobiernos de Argentina y Brasil finalmente arribaron a un acuerdo sobre el comercio automotriz que será firmado el miércoles de la semana próxima por los ministros de Economía e Industria de ambos países en Buenos Aires.
Consensuaron prorrogar por un año el Pacto Automotor Común (PAC) que vence a fin de mes para trabajar con más tiempo en el nuevo protocolo que regirá entre 2015 y 2020 y también acercaron las posiciones en torno al flex, valor que mide los términos de intercambio entre los socios. La Argentina pretendía que por cada dólar que exporta en materia automotriz al vecino país, pudiera importar u$s 1,3 de Brasil –hasta el año pasado, ese número era de 1,95–, pero finalmente ambos cedieron y consensuaron un valor de entre 1,6 y 1,7, intermedio entre el deseo argentino y el brasileño, que pretendía un número en torno al 2, precisaron fuentes de la delegación nacional.
El flex de 1,95 que rigió hasta 2013 no se cumplía por la caída del mercado. Brasil no cumplía con su cupo para venderle a la Argentina. Por lo tanto, dependerá de la recuperación del comercio el cumplimiento del nuevo valor pactado.
Mientras los funcionarios de ambos gobiernos negociaban en la sede del Ministerio de Desarrollo e Industria de Brasil, el vecino país daba a conocer las cifras de su balanza comercial, que volvieron a reflejar en mayo una fuerte caída del intercambio producto de menores exportaciones a la Argentina y menores compras.
La contracción del flujo fue del 21% y el mismo porcentaje de baja acumula en los primeros cinco meses del año. De acuerdo con un informe de la consultora Abeceb.com, las ventas al vecino país se derrumbaron 19,9% en lo que va del año, de la mano de menores colocaciones de productos de la rama automotriz, alimentos y combustibles. A su vez, las compras a Brasil disminuyeron 19,3% en el período, también afectadas por las menores importaciones de autopartes y autos.
A raíz de esta contracción, que preocupa fuertemente a ambos países, la Argentina acumula un déficit en el año de u$s 380 millones, que igualmente es inferior en un 9,7% al rojo registrado entre enero y mayo del año pasado, que fue de u$s 421 millones.
En mayo, las ventas a Brasil se ubicaron en u$s 1.257 millones –evidenciaron una merma del 16% interanual–, en tanto que las compras a ese país alcanzaron los u$s 1.355 millones y reflejaron un derrumbe del 25,8% en relación con el mismo período del año anterior.

Puntos del acuerdo
Además del flex y la prórroga por un año del PAC, los funcionarios de ambos países también resolvieron ayer en Brasilia tomarse un cuatrimestre para armar, junto al sector privado, un listado de qué autopartes pueden fabricarse y ser homologadas en el bloque. El objetivo es intentar reducir el déficit no sólo bilateral sino con terceros países, ya que muchas piezas son importadas de Europa y China.
Las fuentes consultadas también precisaron que hubo buena predisposición para que ambos países recuperen las porciones de mercado que perdieron. Los vehículos argentinos tenían un share del 10%, porcentaje que hoy se ubica en torno al 7%. También los autos brasileños perdieron mercado en el país y esperan alcanzar nuevamente el 44%.
Viajaron a Brasil la ministra de Industria, Débora Giorgi, los secretarios de Planeamiento Industrial, Horacio Cepeda; y de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, Carlos Bianco; y la subsecretaria de Competitividad, Mariana González. Por el vecino país, asistió la secretaria de Industria, Eloisa Menezes, además de técnicos de ambas naciones.