Trabajar después de los 40

“El trabajo es la fortuna del hombre” Doménico Cieri Estrada

Por Bárbara Piaggio
Buscar trabajo después de los 40, no debería ser un impedimento para nadie pero es fundamental estar súper actualizadas y en vigencia, porque los jóvenes de hoy en día están cada vez más preparados para el mundo laboral.
Así como hay empresas que prefieren un perfil joven, dado que buscan resultados rápidos y a corto plazo, existen otras, en cambio que valoran la experiencia y trayectoria adquirida en años,  por lo cual apuntan a perfiles de más de 40 años, quienes cuentan con el aplomo, las habilidades analíticas, el pensamiento a largo plazo y sobre todo son capaces de moderar la impulsividad en la acción, contando con la capacidad de usar sus experiencias anteriores y mostrando una visión mucho más amplia y receptiva.
Cada uno de nosotros responde a su historia personal y a sus vivencias pasadas que lo van moldeando y algunas empresas podrán encontrar un nicho en estos perfiles de liderazgo, tolerancia, reflexión y conocimiento que la juventud no cuenta, simplemente por la falta de esos años vividos.
Hasta aquí podríamos decir que tenemos el perfil ideal para cualquier compañía, pero la realidad es que debemos reconocernos entre éstos primeros o entre aquellos que padecen de alto nivel de prejuicios, falta de flexibilidad e incapacidad para adaptarse a los cambios, características que son básicas en la convivencia de cualquier equipo de trabajo, dejemos ésta descripción como un paradigma que podremos quebrar con una actitud fresca y activa en la búsqueda de empleo.
Los profesionales maduros cuentan con un atractivo especial para muchas empresas dado que refieren una red de contactos construidos en años de trabajo, lo cual significa acortar tiempos en empezar a relacionarse tanto sea para adquirir nuevos clientes o proveedores por ejemplo.

Qué camino tomar
Muchas veces ocurre que a una determinada edad la duda más significativa es si buscamos un nuevo empleo o apuntamos a la independencia económica después de tanto camino transitado. Es una muy buena opción pensar en comenzar nuestro emprendimiento propio poniendo en valor los años de experiencia.
La disyuntiva existe, pero se divide entre aquellos que han sido siempre empleados, y necesitan a una determinada edad comenzar un proyecto propio  y entre los que han sido siempre emprendedores, con todas las inclemencias que esto demanda y hoy valoran la tranquilidad y la estabilidad de un empleo.
Sea cual sea tu caso, lo más importante será mantenerte activo, actualizado y sobre todo motivado porque hoy una persona de más de 40, tiene la satisfacción de ser aún joven y contar con un bagaje de experiencia que deberá capitalizar y explotar al máximo.