Pagar la luz se convirtió en el principal costo en Rosario

Los incesantes aumentos en luz, gas y agua generan que cada vez sean más los negocios que se impongan como prioridad pagar los impuestos básicos sobre otras inversiones que, años anteriores, eran primordiales. Desde Casco Histórico alertan sobre el crítico panorama.

Ignacio Pellizzón

El 2018 fue uno de los peores años para los comerciantes del país y, sobre todo, de Rosario. La cantidad de negocios y galerías comerciales vacías que se pueden observar diariamente por las calles de la ciudad es crítico.
Está claro que los factores son muchos y profundos: inflación alta, pérdida de poder adquisitivo, desplome del consumo, apertura de las importaciones, recesión económica del país, entre otras. Pero la principal causa que afecta, aún hoy, de manera directa a los negocios, es el tarifazo, específicamente, poder pagar la luz “el principal desafío de las galerías”, afirmaron a Puerto Negocios desde la ONG Casco Histórico.
En un comunicado que difundieron desde la organización señalan que “el tarifazo interanual de enero de 2018 a enero de 2019 de la EPE alcanzó el 75%”. “Esta situación está complicando el normal funcionamiento de las galerías comerciales céntricas de la ciudad, que son grandes clientes de la misma” y agregan: “En ese sentido, reunir el pago de las facturas, que en este caso son mensuales, dificulta y retrasa el pago de otras obligaciones”.
“La complicación para reunir los fondos y honrar el pago del servicio eléctrico, estriba en que, además de la demora en los pagos de los gastos centrales por parte de los comerciantes por las caídas en las ventas, golpeó mucho el aumento interanual de dos dígitos por parte de la empresa de la energía, lo que retrasa el pago a proveedores y otros compromisos, o sea que se ralentiza la cadena de pagos”.
“Históricamente, el rubro que más pesaba era el de personal de seguridad o el de los empleados que trabajan en estos espacios, eso ya es pasado, pasando la energía al frente de los compromisos a pagar”, subrayan desde Casco Histórico con gran preocupación.

Un centro fantasma
Esta situación no es ajena al resto de los locales comerciales de Rosario. No sólo los alquileres desproporcionados, el desplome del consumo por pérdida de poder adquisitivo, inflación, sino las altas tarifas llevaron a que hayan cerrado unos 3 mil comercios en el último trienio, bajando sus persianas a un ritmo de mil por año y, solamente en el último semestre, la crisis económica empujó al cierre total a más de 400 negocios, lo cual convirtió al centro del polo comercial de la ciudad en un centro fantasma.
El equipo de trabajo del Centro de Estudios Metropolitanos de la Concejalía Popular elaboró un informe detallado y específico sobre cómo se encuentran los negocios de Rosario desde el 2014 a la fecha, al cual accedió este medio. En el mismo, destacan que hay “unas 138 esquinas cerradas en la ciudad de Rosario, donde siempre se consideró que las esquinas eran posiciones comerciales de valía para una mayor competitividad de los comercios”, señalan.
“La intransigencia de muchos intermediarios y propietarios hizo que muchos de los históricos comercios de la ciudad deban cerrar sus puertas o mudar su actividad a otros locales comerciales de menor visibilidad”, agregan.

Derrumbe económico
Según los últimos datos brindados por el Centro de Información Económica (CIE) del municipio, que dio a conocer el Indicador Mensual de Facturación, el cual se calcula en base a la facturación total a valores constantes de los locales habilitados en la ciudad, es preocupante.
La actividad económica en la ciudad Rosario cayó en diciembre un 8,32% interanual. En rigor, si se compara el indicador de diciembre con el de noviembre del año pasado, hubo un crecimiento del 1,38%. En tanto, los números provisorios de enero muestran una baja del 9,5% interanual.
El desempeño de la facturación de diciembre en comparación con el mismo mes del 2017 muestra una caída en todos los sectores, con la industria manufacturera y el comercio como los rubros con peor desempeño, con una baja interanual del 13,5 % y el 8,1%, respectivamente. La construcción bajó un 5,7% y los servicios privados cayeron un 6,1 %.
El informe del CIE adelantó algunos datos provisorios respecto a enero de 2019, donde se registra una caída en la facturación total a valores constantes de los locales habilitados en la ciudad respecto a igual mes del 2018 del 9,5%. En la comparación con diciembre de 2018, se registra una baja en la facturación del 2,57%.