La Exportación de sábalo en Argentina

Hoy en día resulta muy difícil disfrutar de la pesca en cercanías de la Ciudad, por la presión que la pesca indiscriminada tiene sobre el río. Y este no es un problema local, se extiende en el Litoral.

Por CPN Despachante Diego Dumont

Santa Fe, mi ciudad, no sólo es cuna de la Constitución, está rodeada de caudalosos ríos: el Salado, el Paraná, el Coronda, el Colastiné y la laguna Setúbal, nos han valido tanto tristes inundaciones como el prestigio de tener la mejor materia prima para los millones de litros de cerveza que aquí se producen todos los años. El río está ligado a nuestra tierra desde la raíz, está en las canciones de Los Palmeras, está en el emblema más tradicional de la capital santafesina que es el Puente Colgante y está en el apodo de uno de los dos clubes más importantes de la Ciudad, Colón, el “sabalero”.

Hoy en día resulta muy difícil disfrutar de la pesca en cercanías de la Ciudad, por la presión que la pesca indiscriminada tiene sobre el río. Y este no es un problema local, se extiende en el Litoral. Pueden dar fe los miles de argentinos que salían de pesca en la infancia y lo intentaron en el presente. Esto me lleva al hueso de la columna, el problema que representa la exportación de pescado de río cuando supera los límites que la naturaleza impone y en especial la de una especie de singular importancia para el río, que es la más capturada y exportada: el sábalo.

 El sábalo

Su nombre científico es Prochilodus lineatus. En nuestra región, se lo conoce con el nombre de sábalo; mientras que, en otras, como curimbatá, bocachico, sábalo jetón o chupabarro. Su alimentación es muy particular, ingiere barro, lo convierte en detritus (materia orgánica en descomposición, base de la cadena trófica) por lo que adquiere un importante rol en el ecosistema, transformándose en el primer eslabón de una cadena alimentaria que supera las veinte especies.  No exageramos si decimos que sin sábalos el río se vacía.

 Exportaciones de sábalo

Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de la especie, mientras que otros países han dejado de exportar por estar prohibido (Brasil) o directamente por haber agotado el recurso (Bolivia o Colombia, por ejemplo). Argentina lo exporta congelado, por más de 17 mil toneladas al año y cerca de U$S 22 millones. Los principales destinos son Bolivia, Colombia y Brasil, en ese orden, que en conjunto representan el 95% de nuestras exportaciones. Aparte hay un consumo interno de alrededor de 5 mil toneladas anuales.

 

País de destino Peso neto(Kg) Monto FOB en u$s PARTICIPACION
Bolivia 8.065.720,00 9.752.904,00 44,18%
Colombia 6.131.760,00 8.159.966,00 36,97%
Brasil 2.615.170,00 3.452.164,00 15,64%
Côte d´ Ivoire (Costa de Marfil) 108.780,00 116.362,00 0,53%
Chile 5.000,00 6.500,00 0,03%
OTROS 544.944,00 586.050,00 2,65%

 

Cupo de exportación

La Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca fija todos los años un cupo de exportación para preservar el estado del recurso de la Cuenca Parano-Platense (Ríos de la Plata, Uruguay y Paraná). Por ejemplo, para 2014 fue de 12.000 toneladas (Res. SAGP 28/14), para 2015 de 15.000 toneladas (Res. SAGP 120/15), para 2016 de 15.000 toneladas (Res. SAGP 4/16), para 2017 de 14.000 toneladas (Res. SAGP 152/17) y para 2018 de 15.000 toneladas (Res. SAGP 32/18); todos valores inferiores a lo efectivamente exportado cada año. Las cuentas no dan. Tampoco viéndolo con flexibilidad. De hecho, de un reconocido indicador específico de la actividad “indicador Welcomme”, se desprende que la captura total que soporta la especie, incluyendo consumo interno, es de 16.000 toneladas, quiere decir, que como mucho deberían exportarse 11.000 tn, teniendo en cuenta que 5000 toneladas van a consumo interno.

 

Exportaciones de sábalo versus cupo SAGP (2014-2018)

Año FOB U$S TN Cupo SAGP (tn)
2014 18.967.727 15.506 12000
2015 20.235.020 17.446 15000
2016 21.083.388 17.233 15000
2017 23.591.404 19.061 14000
2018 22.073.946 17.471 15000
   

Fuente: INDEC y Resoluciones SAGP

 

Soluciones posibles

El problema no es la exportación en sí, sino la sobreexplotación por encima de las posibilidades de reproducción. El estado del recurso según prestigiosas investigaciones es de riesgo[1]. De acuerdo al artículo 41 de la Constitución todos los argentinos tenemos derecho a gozar de un medio ambiente sano, y de acuerdo artículo 124 de la misma las provincias tienen el dominio originario de los recursos naturales. Desde el punto de vista ecosistémico el problema de la sobreexplotación del sábalo es único, inseparable e imposible de solucionar si no se lo aborda de manera coordinada y coherente en las distintas jurisdicciones de la Nación, e incluso a nivel Cuenca del Plata, involucrando a los restantes países de la misma.Las vedas no son una buena práctica, porque sacan a un pescador del río durante tres meses (al que hay que subsidiar) y se ejerce una presión mayor en los meses de no-veda. Es preferible una presión menor y regular.  Tampoco la acuicultura tiene experiencias exitosas en esta especie a nivel mundial.

Propongo como soluciones posibles, entre otras opciones: promover la reconversión (aunque sea parcial) de frigoríficos pesqueros; promover a través de incentivos fiscales su exportación con mayor valor agregado (por ejemplo, en escabeche); fomentar el turismo fluvial en donde no es una actividad importante (para resguardar el trabajo de pescadores); internalizar costos ambientales -como otras experiencias que hay a nivel mundial- de manera que a mayor presión que ejerza un frigorífico, mayores sean sus costes (por ejemplo, a través de derechos de exportación crecientes); y certificar la sustentabilidad de las  prácticas de pesca por normas internacionales como ISO 14000, British Standard 7750, EMAS, etc.. Sólo por este camino, ese niño que fuimos y somos nos llevará de la mano al río que alguna vez tuvimos, para poder compartirlo con nuestros hijos.

[1] ESPINACH ROS A. y R. P. SÁNCHEZ (EDS.). Proyecto de Evaluación del Recurso Sábalo en el Paraná – Informe final de los resultados de la primera etapa 2005-2006 y medidas de manejo recomendadas.