“A partir del 2022 vamos a ver otra Argentina”

El asesor económico es optimista en el largo plazo, pero considera que la recesión continuará en el 2019. “Hasta el 2021 la economía no va a crecer”, pronosticó.

Por Ignacio Negri

Fiel a su estilo, Salvador Di Stéfano opina en un rango que va desde el G20 hasta el boom de la cerveza artesanal. En todos lados hay economía y también alguna oportunidad por más que el panorama sea hostil y no ofrezca buenas alternativas de negocio.

¿Qué fue lo que originó esta crisis que estamos viviendo?

Era previsible, el campo mueve toda la industria argentina porque inyecta al mercado unos 30 mil millones de dólares; esa plata cuando ingresa a la maquinaria de la economía genera un efecto derrame y multiplica. Este año en vez de poner 30, pusiste 20 mil millones de dólares. La multiplicación fue más lenta y eso generó más pobreza. Nosotros en febrero ya lo veníamos diciendo, en medio de la sequía, mientras tanto Macri no la veía. Recién en mayo se dio cuenta Dujovne y así llegaron tarde al problema, que se hizo profundo en junio y le impactó a la gente en agosto, con la gran devaluación.

 

Por un lado, están los oficialistas que hablan de esta sequía y responsabilizan al contexto internacional de este presente complicado. Por el otro lado están los críticos al gobierno, afirmando que la política económica que aplicó Cambiemos generó esta turbulencia. ¿Quién tiene razón?

Estamos así porque desde el 2011 Argentina no crece. Las exportaciones fueron siempre en caída, el PBI plano y la inflación tuvo siempre un promedio del 30% anual. Es un problema heredado que no supo solucionar Macri. El problema de Argentina es que no se generan incentivos para que la gente produzca. Hace 8 años que las exportaciones vienen cayendo y ningún político se preguntó qué pasa en nuestro país. En los últimos 8 años nadie se preocupó para innovar y equilibrar la balanza. Nos comimos las reservas, la energía, el gas y llegamos a esta situación. Macri quiso resolver el problema con felicidad y no le salió.

 

¿Cómo es eso?

Claro, siguió con el déficit financiando el gasto público. Eso nos hizo perder 86 mil millones de dólares, la deuda que tuvimos que tomar para financiar el gradualismo. De golpe el mundo te dijo “no va más” y se vino el ajuste.

 

¿Cómo estamos en materia energética? ¿Se está invirtiendo ahí?

Vaca Muerta es una piedra que está debajo de 4 provincias: La Pampa, Neuquén, Mendoza y Río Negro, y esa piedra es similar a toda la provincia de Misiones. De ahí se puede extraer petróleo y gas. Eso ya está generando combustible. Ahí tenés reserva de gas similar a toda la reserva que tiene Rusia y reserva de petróleo similar a toda la que tiene Venezuela. Por otro lado, es mentira que hay petróleo y gas a 3.000 m de profundidad, hay a 900 metros, mucho más cerca.

 

¿Qué significa todo esto? ¿Cuándo vamos a empezar a ver los resultados de Vaca Muerta?

Significa que a partir de 2022 vamos a ver otra Argentina y cuando baje el riesgo país y vengan más inversiones, eso va a ser la Texas de América Latina.

 

 

Ayer fue la soja y mañana será el gas y el petróleo. Pareciera que estamos predestinados a exportar materia prima. Ante esta nueva posibilidad de crecimiento, ¿cuál es el desafío para no cometer los mismos errores del pasado?

Tenemos que ser inteligentes en cómo administramos esa riqueza que vamos a exportar, porque en su momento tuvimos años de soja a 660 dólares y tiramos la plata. Ahora necesitamos una estrategia a largo plazo para aprovechar esos recursos energéticos. Chile vive del cobre, Brasil de los minerales y el maíz. América Latina en general vive en buena medida de la materia prima. Ya hoy desde Vaca Muerta le estás exportando 800 millones de dólares a Chile de gas, eso es una realidad. Hay empresas de Rosario que prestan servicio en Vaca Muerta.

 

¿De qué tipo?

Camiones, válvulas, eso va a generar en 10 años cerca de 500 mil puestos de empleo. El efecto es que vamos a tener combustible más barato, gas más barato y vamos a tener más industrias petroquímicas para que transformen ese gas en un producto exportable. Ya se compró una barcaza a China para poder exportar gas. Pasamos de la época de Cristina donde importábamos gas a esta donde exportamos.

 

El problema es el mientras tanto.

Claro, primero hay que llegar a abril, de acá a abril vamos a estar mal porque no tenemos la cosecha de soja, no tenemos la de maíz, porque la tasa de interés está por las nubes y porque la gente no ha recuperado el poder adquisitivo. En abril viene la cosecha de soja y maíz. Eso va a ser una bocanada de aire y después de las elecciones presidenciales creo que tenemos un sendero de mayor crecimiento. Hasta el 2021 la economía no va a crecer, después le damos para arriba.

 

Ping-pong

Mauricio Macri: “Un genio en política internacional, pero no sabe gestionar la política y la economía internas”.

 

Sergio Massa: “No le creo nada”.

 

Juan Manuel Urtubey: “Es un peronista ultraliberal, no es para los tiempos que corren en Argentina”.

 

Cristina Fernández: “Yo creo que nadie vuelve a su anterior amor. Haríamos muy mal en volver al pasado”.

 

Omar Perotti: “Un hombre mayor. Es senador, cumple bien su rol en el Senado. Tiene que seguir ahí”.

 

Antonio Bonfatti: “Tiene 68 años; si es que gana la gobernación, cuando termine va a tener 73 años. El 50 % de la población tiene menos de 30 años. Ponerle a esa población 2 candidatos de más de 60 años es no entender la realidad de mercado”.

 

De la cerveza artesanal a las carreras del futuro

Para Di Stéfano, hay algunas tendencias que surgen en momentos difíciles. Una de ellas es la cerveza artesanal. “El boom va a seguir estando, porque la cerveza es un emergente de la crisis. Antes vos ibas con tu novia y te tomabas 2 tragos, después el trago, como era caro, se transformó en una jarra de Campari con naranja para compartir, después pasaste a la cerveza, a la jarra de cerveza para terminar en 2 medias pintas con papas cheddar y panceta.

 

 

Por último, y cambiando totalmente de frente, el asesor de negocios aconseja sobre las carreras que demandarán mayor mano de obra. “El mundo pasa por lo virtual, por lo tecnológico, por entender las redes sociales, hacer de lo intangible rentabilidad. Estudiar licenciatura en matemática para trabajar en páginas web, por ejemplo, es una buena alternativa. Hoy esas personas cobran 80 mil pesos por mes, porque no hay licenciados en matemática para hacer algoritmos. Las carreras relacionadas a la computación y el desarrollo de apps tienen mercado para rato”.