Los viajes como herramienta motivacional

En la actualidad, la diferencia capital entre una empresa y otra es la calidad de sus trabajadores. Y los mejores empleados no se captan y retienen solamente por medio del dinero.

En este contexto comprender a la motivación en sentido amplio se vuelve fundamental y por eso, los incentivos son claves para tener a la mejor gente trabajando con nosotros.

Cada vez son más las organizaciones que apuestan a mantener sus empleados motivados a través de beneficios no remunerativos, ofreciéndoles por ejemplo una medicina prepaga de calidad, extensión de los días de vacaciones, regalos para determinadas fechas, descuentos en gimnasios o guarderías para sus hijos pequeños.

El empleado eficiente tiene una alta cotización y es muy atractivo para otras empresas. Para conservarlo y saber que todo lo invertido en él tanto en tiempo como en capacitación dará réditos, hay que tenerlo fidelizado. Y usar solo el dinero para lograrlo no es el único camino posible. Es más, el real sentido de pertenencia no es traccionado únicamente por lo económico.

En este sentido, otorgar un viaje como manera de reconocer el desempeño superador de un empleado, se convierte en una opción altamente interesante.

El viaje, con respecto a otros premios, tiene la ventaja de contar con un atractivo especial y unos atributos que lo hacen distinto. Posee la capacidad de fomentar la ilusión y el entusiasmo, despertando el deseo de mucha gente.

Es una alternativa con grandes ventajas tanto para el empleado como para las compañías, porque permite generar mejoras significativas en el clima laboral; fortalecimiento de los vínculos con clientes; aumento en los niveles de satisfacción laboral; disminución franca de la rotación, mejora en el presentismo, entre otras.

De todos modos, conviene tener presente que para que el viaje logre los objetivos que uno pretende debe contar con condiciones simples pero indispensables.

  1. El empleado tiene que estar “disponible”. Es decir, contar con el tiempo suficiente para realizarlo. Hay casos de matrimonios con hijos pequeños, o padres/madres divorciados que observan dificultades para ausentarse de su hogar durante un período.
  2. Que el empleado no esté abocado a resolver problemas urgentes como por ejemplo deudas económicas. De lo contrario, pensará que la propuesta es sumamente inoportuna.
  3. Debe ser único. Hay que esforzarse en desarrollar algo lo más adaptado a los gustos del Para que esto sea factible, hay que conocer al máximo posible sus hábitos y costumbres.  Por ejemplo, sería apropiado ofrecer excursiones de aventura o trekking sólo a los que gusten del campamento o actividades al aire libre; y buscar otras opciones para aquellos que se inclinen por una playa o por el llamado turismo de compras.
  4. La experiencia debe tener las características de emocionante e inolvidable para que los beneficiarios puedan regresar a casa con excelentes recuerdos e historias para contar.